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Taller de padres. Escuela Infantil ¨Pecas¨

El pasado sábado 28 de enero, los asistentes a la Escuela de Padres Libera tu talento, compartieron su experiencia de crecimiento desde que comenzamos los talleres en la Escuela Infantil Pecas, el pasado mes de octubre. A la mitad del ciclo de formación anual, los padres hicieron los siguientes comentarios:

Óscar les preguntó: 1. ¿Qué elementos os han servido para abrir conciencia? 2. ¿Qué reto tenéis? 

Y éstas fueron las distintas respuestas:

A. explicó que más que destacar una herramienta, el taller le está sirviendo para cambiar una actitud, y dijo: “Me sirve para, en determinadas situaciones, darme unos segundos y no saltar a la primera. Ésa es mi expectativa y mi reto.”

B. contó que le había hecho reflexionar que su propia hija definiera lo que es un padre en los siguientes términos: “un padre, una madre, es alguien que da órdenes”

C. “Me ha servido para tomar conciencia de cosas que antes me pasaban desapercibidas, a ponerme en el rol de mi hijo”. Es decir, a ganar en empatía con su hijo. Se había quedado con una frase de Óscar en uno de los talleres: “Tu hijo te necesita en tu mejor versión”. Y Óscar recalcó que de esa manera ganas ascendencia y autoridad, enfatizando que la excelencia requiere paciencia.

D. explica que, esencialmente, los talleres le están despertando la conciencia. Como cuestión práctica decidió quitarle a su hijo la sobreabundancia de juguetes, para fomentar de ese modo el desarrollo de la creatividad. “También nos ha servido para crecer en pareja. Hemos aprendido a escuchar.”

E. cuenta que ha ganado en paciencia, y que ahora está más abierta al aprendizaje. Por ejemplo, si ve ejemplos de familias en películas, procura mirarlas desde esta perspectiva del desarrollo emocional.

A F. le ha servido para mejorarse a sí mismo para educar a sus hijos. Cariño, amor, sentido común, ver que la complicidad es buena.

G. ha reforzado el clima de armonía en la casa. Se quedó con la frase de que “la profesión de los niños es jugar”, y ahora procuran hacer las cosas contentos (el baño, la cena, etc…) y no como meras obligaciones. Ganar, en definitiva, en conciencia.

H. explicaba que él era “el padre imperfecto” y su mujer “la madre perfecta”. Explicó que sus áreas de mejora eran la ira y la impaciencia. Y fruto de los talleres, empieza a tener paciencia. Explicó que la noche anterior tenía que poner un colirio en el ojo de su hija, y supo desarrollar la imaginación para hacerlo, “Mira qué estrella hay en el techo”. Distrajo a la niña, y en lugar de por la fuerza ponérselo, la niña apenas se enteró y las gotitas ya habían entrado. Y añadió algo importante: “Es una niña alegre, y me he propuesto no quitarle la alegría”. Óscar enfatizó que la casa es un lugar donde preservar lo mejor de nuestros hijos. Nuestra casa es nuestro jardín interior. El mejor antídoto para un hijo es haber recibido amor.

I. explicó que es impaciente y que le gusta el orden. Explica que ha trabajado estos temas, y a veces lo consigue, y a veces no. Cuando no lo consigues, te vas a dormir sintiéndote mal. Óscar explicó que la creatividad te libera de las coordenadas de espacio y tiempo, ligados al estrés…

J. concluye que lo importante es ser feliz. “Quiero dar herramientas para ser felices, y eso nace de dentro. Quiero llevarme el saco lleno para lo que necesito. Quiero aprender primero a ser feliz yo, y transmitirlo a mis hijos. Me sirve también con mi jefa, y me ha ayudado a ser menos ¨sincericida¨

K. dice: “Tengo una mayor conciencia. Mayor autocontrol, y también mayor reflexión después de saltar¨.

L. con una original metáfora, concluye que para ella, los niños son como los tomates: “necesitan agua y sol”.

M. ha descubierto, al ser madre, que es impaciente. Y le va mejor desde que asiste al taller. Pues intenta buscar salidas, aludiendo al ejemplo de las corbatas que previamente había puesto Óscar, recurrir a la creatividad para que no todo sean órdenes. Explicó que tiene una hija de 3 años muy desafiante, y le sirve pensar que “su profesión es jugar”, y a desarrollar más empatía, que en casa no todo sea por sometimiento…” Ahora procura entender por qué su hija no quiere normas y se resiste al orden…

A N. le ha servido para tomar distancia y conciencia. “A pensar en las fortalezas de mi hijo, y al margen de que predomine uno u otro hemisferio cerebral, explica que tiene como objetivo que aprenda a ser feliz y buena persona. Día a día. Saber establecer límites con flexibilidad”. Su reto ahora es cómo hacerlo.

Georgina Trías

Próximo Taller Libera tu talento, 2 de marzo.

Infórmate en www.liberatutalento.com, sección de EVENTOS. 

 

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About Georgina Trías

Coach Ejecutivo, graduada por la International Coach Federation (ICF) en Accredited Coach Training Program (ACTP), en la Escuela Europea de Coaching de Madrid. Experta en Inteligencia Emocional por la Universidad de Alcalá de Henares.

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